jueves, 12 de marzo de 2009

la folie d'exister


Tus ojos sobre mis labios; mis labios sobre tus manos; mis manos sobre tu espalda; tu espalda arqueada sobre la cama, mojada, empapada, transpirada.
Mis labios sobre tu pecho; tu pecho rodeando mi cara; tu cara sobre la almohada; la almohada arrugada, apretada, maltratada.
Mis piernas sobre tus piernas, y las tuyas sobre las mías, unidas a caderas que bailan en euforia y fantasía. Lujuria en tus palabras, lujuria en mis gemidos y quejidos, lujuria sobre las paredes de esta habitación.
Gritos socorridos por besos; besos que corren en su ayuda; ayuda que nadie necesita; necesidad de amanecer con un orgasmo de agotamiento; agotamiento que lleva a risa, y ésta a la carcajada, y ésta a un golpe seco en la pared cargado de envidia.
Abrazos escondidos bajo sabanas; sabanas que huelen a sexo; sexo que huele a rayos; rayos que relucen y retumban, y hacen que no quiera marcharme nunca.
Busca la manera de encontrarme; encontrarme para quedarme; quedarme para que mis manos sigan en tu espalda, tu espalda no se seque; para que la almohada siga arrugada, las sábanas sigan siendo nuestro escondite y el olor a sexo se asiente y le recuerde a la envidia que seguimos ahí.
Pero no interrumpamos esto; esto que tenemos y no tiene nombre; nombre que no le hace falta; falta de confianza; confianza para hablar de si tenemos algo o nada; nada que decir sobre tú y yo; yo quiero decir algo, pero no se si tengo ganas, o fuerzas, o habla.
Recostada sobre tu hombro cálido; cálido por la excitación; excitación que ha desaparecido para dar paso al cariño; cariño que no se si es ficticio o real; realidad que no interesa conocer, pues se es más feliz en la ignorancia que en el saber.
No hables, calla; calla para poder escuchar el silencio; silencio que me hace pensar; pensar si debo quedarme o irme a otra habitación; habitación sin ventanas, solo un porro y dos botellas de agua; agua para quitarme el sabor a saliva de mi boca; boca que está quemada por el vodka, y el vicio, y el pasado, y alguna otra cosa más que se me ha olvidado

martes, 3 de marzo de 2009

"A nadie en concreto y a todos en general"

Y es que todo depende del momento,
y del tiempo que haga.
Que si hace Sol, no quiero que me mires a la cara,
y los días de nubes parece que ya no me hagas falta.
Todo depende de la situación en la que nos encontremos,
si estamos solo tú y yo, o si también nos acompaña el resto.
Si estamos tú y yo, o si es de otro la respiración sobre mi cuello.
Depende de si tengo ganas de tus besos,
o de si me he hartado de ellos.
De mi apetencia por que nunca acabe,
o por que no empiece si quiera.
Y es que tus abrazos resultan demasiado dulces,
tus caricias demasiado suaves,
tus palabras demasiado amables,
tus cartas demasiado constantes,
tu amor demasiado real y el mío tan improbable.
Y es que todo depende del momento,
y del tiempo que haga.
Que si aquel día que llovía te pedí que me abrazaras,
no se si fue por cariño, o para impedir que me mojara.
Aquel día que sin descanso me buscaste,
y yo solo te dediqué una sonrisa y te pedí que me dejases.
Y es que hay situaciones
en las que es mejor escuchar el silencio,
que destruirlo todo por decir un te quiero.
Y es que hay veces que duele ser sincero,
yo cuando callada me alejo,
tú cuando dices “lo siento”.