Y es que todo depende del momento,
y del tiempo que haga.
Que si hace Sol, no quiero que me mires a la cara,
y los días de nubes parece que ya no me hagas falta.
Todo depende de la situación en la que nos encontremos,
si estamos solo tú y yo, o si también nos acompaña el resto.
Si estamos tú y yo, o si es de otro la respiración sobre mi cuello.
Depende de si tengo ganas de tus besos,
o de si me he hartado de ellos.
De mi apetencia por que nunca acabe,
o por que no empiece si quiera.
Y es que tus abrazos resultan demasiado dulces,
tus caricias demasiado suaves,
tus palabras demasiado amables,
tus cartas demasiado constantes,
tu amor demasiado real y el mío tan improbable.
Y es que todo depende del momento,
y del tiempo que haga.
Que si aquel día que llovía te pedí que me abrazaras,
no se si fue por cariño, o para impedir que me mojara.
Aquel día que sin descanso me buscaste,
y yo solo te dediqué una sonrisa y te pedí que me dejases.
Y es que hay situaciones
en las que es mejor escuchar el silencio,
que destruirlo todo por decir un te quiero.
Y es que hay veces que duele ser sincero,
yo cuando callada me alejo,
tú cuando dices “lo siento”.
y del tiempo que haga.
Que si hace Sol, no quiero que me mires a la cara,
y los días de nubes parece que ya no me hagas falta.
Todo depende de la situación en la que nos encontremos,
si estamos solo tú y yo, o si también nos acompaña el resto.
Si estamos tú y yo, o si es de otro la respiración sobre mi cuello.
Depende de si tengo ganas de tus besos,
o de si me he hartado de ellos.
De mi apetencia por que nunca acabe,
o por que no empiece si quiera.
Y es que tus abrazos resultan demasiado dulces,
tus caricias demasiado suaves,
tus palabras demasiado amables,
tus cartas demasiado constantes,
tu amor demasiado real y el mío tan improbable.
Y es que todo depende del momento,
y del tiempo que haga.
Que si aquel día que llovía te pedí que me abrazaras,
no se si fue por cariño, o para impedir que me mojara.
Aquel día que sin descanso me buscaste,
y yo solo te dediqué una sonrisa y te pedí que me dejases.
Y es que hay situaciones
en las que es mejor escuchar el silencio,
que destruirlo todo por decir un te quiero.
Y es que hay veces que duele ser sincero,
yo cuando callada me alejo,
tú cuando dices “lo siento”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario